El arranque de temporada de Esteban Ocon en la Fórmula 1 está lejos de lo esperado. El piloto de Haas no solo no logró sumar puntos en las primeras carreras, sino que además quedó en el centro de la polémica tras protagonizar un incidente con Franco Colapinto en el Gran Premio de China que derivó en una penalización de 10 segundos.

La maniobra fue clara: tras salir de boxes con neumáticos nuevos, Ocon intentó atacar al argentino, perdió el control del monoplaza y terminó impactándolo. La acción fue considerada innecesaria por los comisarios, que sancionaron al francés. Incluso él mismo lo reconoció de inmediato por radio, admitiendo que había cometido un error.

El episodio no pasó desapercibido y generó fuertes repercusiones. Una de las más contundentes llegó de Guenther Steiner, ex jefe del equipo Haas, quien fue tajante al analizar la situación: “Si sigue así... seguro que será su último año”, disparó en el podcast The Red Flags. Y fue aún más duro: “Ni siquiera es un error de novato. Es una tontería”.

Las críticas no solo se sostienen en ese incidente puntual. En lo que va del campeonato, Ocon fue ampliamente superado por su compañero Oliver Bearman, quien sumó 17 puntos en apenas dos carreras, mientras que el francés todavía no pudo sumar. La diferencia de rendimiento, sumada a los errores reiterados, lo dejaron bajo la lupa dentro del paddock.

Paradójicamente, el momento más tenso del fin de semana en China tuvo como protagonista también a Colapinto. Ambos venían disputando una intensa batalla en pista con neumáticos duros desgastados antes de su paso por boxes, lo que elevó la temperatura de un duelo que terminó en el mencionado toque.

Tras la carrera, Ocon intentó bajar la tensión. Primero se acercó personalmente al argentino en la zona de boxes para pedirle disculpas. Luego, reforzó su mensaje en redes sociales: “Antes que nada, lo siento mucho. Asumo la total responsabilidad”, escribió. También destacó que se alegraba por los puntos conseguidos por Colapinto.

La respuesta del argentino no tardó en llegar y ayudó a cerrar el episodio con un tono conciliador: “Todo bien, amigo. Gracias por la disculpa. Nos vemos pronto”, contestó.

Sin embargo, más allá del gesto deportivo, el panorama de Ocon sigue siendo incierto. Entre errores, falta de resultados y críticas internas, su presente en Haas se vuelve cada vez más incómodo. Y si no logra revertir la tendencia, las advertencias que hoy suenan fuertes podrían transformarse en una realidad más temprano que tarde.